Archivo de septiembre, 2010

Sobreviviendo

Tiene que ver con Dresden, mala hostia. Perpetrado por Daikrieg el 20-09-2010 – Han dicho 3 cosas

Hoy he ido por primera vez al supermercado aquí a comprar algo más que cerveza. Por lo que escucha uno de los centroeuropeos en España, parece que se alimenten únicamente de salchichas, leche y mantequilla, por lo que he entrado al Netto no sin cierto resquemor. Afortunadamente, lo único que se echa a faltar es el pescado fresco (una idea que les resulta cuanto menos extraña) y el aceite de oliva a un precio razonable (no a 9€ el litro). Por lo demás, la sección de frutas y verduras es bastante respetable, la de carne y embutidos, evidentemente, es descomunal, y llama la atención la enorme cantidad de arreglos preparados sólo añadir agua para platos como el gulasch, salsas varias, y hasta la omnipresente currywurst. La leche es casi toda fresca, y la sección de panadería merecería una entrada de por sí, dado que aquí el concepto de barra de pan normal está por debajo de ellos: si no lleva al menos un tipo de harina integral y 2 ó 3 semillas distintas, no merece la pena ni exponerlo.

Por lo demás los días siguen, de subarrendado en el centro esperando a que aparezca el piso compartido que necesito, porque sin contrato de alquiler no puedo empadronarme ni abrirme una cuenta bancaria aquí, e intentando averiguar por qué aquí las almohadas no son de un tamaño razonable, sino que son cojines enormes.

Almohadas gigantes

Así no hay quien ponga las sábanas

Anoche estuve con una nueva remesa de españoles en el Bautzner Tor, un bar decorado al estilo de la antigua DDR, con platos típicos y cerveza Lenin de elaboración propia, aunque, sin duda, lo que más me llamó la atención fueron los antiguos billetes de cantidades absurdas de marcos (hasta 500 millones) pegados en la pared. Eso sí, nada de comer carne hervida con pepinillos, puré de patatas y nata, que era el plato estrella. Descansemos un poco.

Un sanote plato de pasta en el Bautzner Tor

Un poco de pasta con espinacas y queso para variar de tanta comida rápida.

No son los mejores días que estoy pasando, los altibajos emocionales son frecuentes, las malditas ventanas sin persianas hacen difícil el dormir, y la sensación de ser forastero en tierra extraña es a veces depresiva. Pero, como comentaba hace unos días con alguien, los que vienen en patera están peor. La aventura continúa, se despide su fiel corresponsal en el Este.

Saludos!

Compartir en FacebookCompartir en Facebook Enviar a TwitterCompartir en Twitter Menéame Enviar a menéame Buscar enlaces a esta noticia en TechnoratiLinks a este post

Han dicho 3 cosas »

Empezando en Dresden

Tiene que ver con Dresden, fotos, yo mismista. Perpetrado por Daikrieg el 16-09-2010 – Han dicho 6 cosas

P1040656

Cervezas frente a la iglesia: Bienvenidos a Dresden

Cumpliendo el arquetipo de maquero en un Starbucks chupando wifi inauguro en el blog esta nueva etapa: Erasmus en la preciosa ciudad Alemana de Dresde, la Florencia del Elba como la llaman. Una ciudad que, en los pocos días que llevo aquí ya me ha mostrado sus dos caras: el precioso y recargado casco antiguo, al estilo centroeuropeo de Viena y Praga, cuajado de imponentes monumentos en arenisca ennegrecida que no saben ser humildes; y la ciudad nueva, una suerte de barrio rojo Amsterdamense (sin putas), centrifugado y sin planchar, ecléctico, cutre moderno, post-comunista, y con tal cantidad de bares que estoy dudando que me dé tiempo a verlos todos. Valga como muestra el botón de que hay uno dedicado exclusivamente a El gran Lebowski, y otro decorado al estilo DDR en el que puedes tomar Vita Cola y cerveza Lenin. Evidentemente el único bar metalero de la ciudad está en este barrio.

En esta ciudad lo absurdo es normal, los punkis con traje, los rastafaris ancianos meditando en plena calle y los pasajes ocultan a veces rincones increíbles; modernos edificios se alternan con ruinosos bloques soviéticos cuyas ventanas se alquilan para escribir mensajes en ellas.

P1040653Vista de la Altstadt (ciudad vieja) desde el otro lado del Elba

Todo ello aderezado con una absurda cantidad de zonas verdes (y aún no he visto el famoso Heide), miles de bicicletas y tranvías, casi tantas cervezas a muy buen precio y de momento un tiempo estupendo. Cuando la nieve me llegue a la rodilla quizá mis palabras no suenen tan entusiastas.

Dani, Rigo, me he acordado de vosotros. De Dani porque nada más llegar me encontré un puesto de currywurst (y por supuesto me tomé una a tu salud), y de Rigo porque justo detrás del casco antiguo está la sede de SAP.

Kunsthofpassage

Kunsthofpassage

De momento estoy sin piso, aunque mañana veo uno (precisamente en la ciudad nueva). Para futuros Erasmus que lean este post: no os molestéis en llegar antes del 20-25 de septiembre ya que no hay nadie, es muy difícil encontrar piso y no tenemos aún el abono de transportes. Y si vais a pedir residencia al Studentenwerk y estáis, como yo, estudiando un segundo ciclo, no lo mencionéis en la solicitud. A mí hacerlo me dejó sin habitación.

Como he vuelto a flickr, iré actualizando mi cuenta con fotos que considere interesantes. Me da que no me van a faltar ocasiones. Como es evidente, en cuanto tenga un techo os espero a todos bajo él. Además, así tendréis la oportunidad de descubrir el übercutre aeropuerto de Altenburg, del tamaño aproximado de un kiosko y en el que las maletas salen del avión en tractor.

Compartir en FacebookCompartir en Facebook Enviar a TwitterCompartir en Twitter Menéame Enviar a menéame Buscar enlaces a esta noticia en TechnoratiLinks a este post

Han dicho 6 cosas »

El hombre de enfrente

Tiene que ver con yo mismista. Perpetrado por Daikrieg el 8-09-2010 – Han dicho 5 cosas

Es Francisco Rodríguez, uno de esos Franciscos a los que con sólo verlos nadie pregunta si se les puede llamar Paco. Ni Fran. Es todo un Francisco, un Don Francisco, si tuviera alumnos o empleados. Se nota que es de buena familia, tiene ese porte de español de los de antes, como si lo hubieran sacado de una película de Buñuel y lo hubieran coloreado. Viste con clase hasta el batín, pero su pinta, su cara, es de ver y olvidar. Muy típica.

Cada lunes y cada jueves saca sus dos bolsas de basura al rellano, la gris de la basura normal y la blanca del reciclaje. En eso no falla: siempre dos bolsas, siempre esos dos días. Muchas veces coincidimos en el rellano mientras él está sacando sus dos bolsas, “hay que salvar el planeta”, decía al principio, con una de esas sonrisas que parecen aprendidas, no naturales. No es de los que te cuenta su vida en el pasillo, eso se agradece.

Le gusta el pescado fresco; cada miércoles come pescado a la plancha, y se nota que es fresco, en el patio no huele a otra cosa. Al principio me molestaba, pero, la verdad, huele siempre tan bien que dejó de importarme. No sé quién es su pescadero, ni dónde hace la compra, pero me gustaría. Tenía que haberle preguntado.

En las reuniones de vecinos, cuando va, siempre vota lo que vota la mayoría, y casi nunca dice nada. Durante su presidencia de turno de la comunidad no ocurrió nada, así que tampoco se puede decir mucho más. Estuvo casado, con dos hijas. Su mujer se las llevó hace tiempo con ella, creo que era italiana. Aquello fue sonado, por cierto.

-Entonces, ¿eso es todo?

-Sí, tampoco puedo decirle mucho más, no teníamos una relación muy estrecha. Ya sabe, por cómo era y eso… Válgame el cielo, aún no me lo puedo creer. Ya sé que es lo que se dice siempre, es muy… de vecina, pero… vaya. ¿Cuántos me ha dicho?

-Siete que sepamos. En Madrid están haciendo análisis todavía, puede que haya más.

-Virgen Santa. Y una que pensaba que estas cosas no pasaban aquí.

-Pues ya lo ve, señora. Pero puede estar tranquila, hacemos nuestro trabajo lo mejor que podemos.

-Ya… eso no me deja muy tranquila, la verdad. En fin, buenos días.

-Buenos días.

Tenía que haberle preguntado dónde compraba el pescado.

Compartir en FacebookCompartir en Facebook Enviar a TwitterCompartir en Twitter Menéame Enviar a menéame Buscar enlaces a esta noticia en TechnoratiLinks a este post

Han dicho 5 cosas »

Giro tres tierras y venga una licencia

Tiene que ver con chorradas. Perpetrado por Daikrieg el 1-09-2010 – ¡Vamos, di algo!

A ver, las patentes son algo muy curioso en el mundo tecnológico, los gigantes las acumulan como tesoros y las utilizan en sesiones legales que se deben parecer a un juego de Magic, en las que una carta/patente vence a otra y así sucesivamente hasta que una empresa le gana a la otra y se hace con la victoria.

Los blogs tecnológicos cada día desbarran más, lo que yo te diga. Visto de refilón en Alt1040, en una entrada bastante curiosa sobre Microsoft y sus patentes.

Saludos!

Compartir en FacebookCompartir en Facebook Enviar a TwitterCompartir en Twitter Menéame Enviar a menéame Buscar enlaces a esta noticia en TechnoratiLinks a este post

Nadie ha dicho nada »

La validez de un rayajo

Tiene que ver con reflexiones. Perpetrado por Daikrieg el 1-09-2010 – Han dicho 4 cosas

-Pero oiga, es que yo creo que estoy en la cartilla de mi madre, aunque no sé si al cumplir la mayoría de edad me dieron una independiente.

-Eh… sí, estás con tu madre, así que este papel tiene que rellenarlo ella con sus datos y firmarlo. Pero bueno, rellénalo tú, si no sabes algún dato, te lo digo, y en la firma pon un rayajo.

Un rayajo. Reconozco que he tenido que pararme a pensar si rayajo es con ll o con y (nunca me quedó claro del todo). Lo que da oficialidad a un documento válido en toda la UE  y parte del extranjero, y que puede ser la diferencia entre que yo tenga atención sanitaria o no, es un rayajo. Hoy día tenemos sistemas de identificación biométrica, cifrado de claves asimétricas, DNIs electrónicos, y mil adminículos más. Pero el mundo se sigue moviendo a base de fotocopias con un rayajo.

Evolución de la firma

Prometo que he buscado la fuente de esta imagen, pero no la encuentro.

Quizá hubo una época en que la firma era la única manera de justificar la autenticidad de un documento. Los que suspendían muchas asignaturas en el instituto y aprendieron a imitar a la perfección la firma de sus padres en el boletín (yo no, ¿eh?) ya saben que eso no funciona. No, papá, eso es en el colegio, en el instituto no se firman los boletines…

Y yo me pregunto, ¿hasta qué punto cosas importantes de verdad basan su validez en un rayajo de tinta con una forma más o menos característica? Sobre todo desde que uno se entera de que existen aparatos como el autopen. ¿Hasta qué punto es posible oficializar una mentira simplemente poniéndole el membrete y el rayajo adecuado?

Mientras tanto, sigo intentando traer desde Birmania esa falsificadora de cheques tan bonita. A ver si me hago millonario.

Saludos!

Compartir en FacebookCompartir en Facebook Enviar a TwitterCompartir en Twitter Menéame Enviar a menéame Buscar enlaces a esta noticia en TechnoratiLinks a este post

Han dicho 4 cosas »